8 marzo, 2014
Piedra Preciosa
“No sé cuándo ni cómo, pero un día volveré, no sólo para visitarte, sino para casarme contigo”
Ésas fueron las palabras escritas en un cartón dejado por mi novio, antes de partir para hacer la obra de Dios en otro país. Después de cuatro años, ¡llegó nuestro día! Allí estaba él, esperándome delante del Altar, mientras yo caminaba en su dirección. Era un sueño realizándose, muy esperado por nosotros dos…