¿QUIÉN ES DIOS? ¿QUIÉN ES USTED? – Episodio 37: El religioso está estancado, no es verdadero

¿QUIÉN ES DIOS? ¿QUIÉN ES USTED? – Episodio 37 : El religioso está estancado, no es verdadero

¡Dios no es indiferente a su dolor! Esto es tan cierto que Jesús curó a un hombre que cargaba una enfermedad desde hacía 38 años, que esperaba a una persona para que lo llevase al estanque, donde se creía que cuando las aguas se moviesen, y eso era de vez en cuando, la primera persona que entrase sería curada. Y ese hombre , con sus debilidades, no conseguía llegar a tiempo, porque otros enfermos entraban delante de él.

¡Dios no es indiferente a su dolor! Esto es tan cierto que Jesús curó a un hombre que cargaba una enfermedad hacía 38 años, que estaba esperando que una persona lo llevase hasta el estanque dónde se creía que cuando las aguas se movían, y eso era de vez en cuando, la primera persona que entrase sería curada. Y ese hombre, con sus debilidades, no llegaba a tiempo, porque otros enfermos pasaban delante de él.

Y aquel hombre frustrado continuaba allí, al lado del estanque, esperando una oportunidad, hasta que Jesús vino y fue directamente a él, preguntando: “¿Quieres ser curado?” Él explicó toda su situación, pero Jesús le dijo: “Levántate, toma tu camilla y anda”.

Jesús no quiere que usted viva dependiendo de terceros, Jesús no quiere que usted esté enfermo, sea cargado, esté lleno de dudas, de miedo, no, ¡no! ¡Este no es el Dios que conozco!

Dios ve su dolor y quiere sacarle de esa situación, pero sólo Él puede hacer algo por usted cuando hace su parte. Como, por ejemplo, ahora, ¿va a quedarse ahí sin hacer nada? ¿Frustrado, acostado, entregándose a su dolor, a su problema, con depresión? ¡No, no! Usted se va a levantar, va a “tomar su camilla” y andar en dirección a lo que usted tiene que hacer.

Dios quiere trabajar en su vida, pero ¿qué pasa con los religiosos? Están conformados con su problema, no les preocupa su dolor, no les importa que usted use la fe, solo quieren que cumpla su deber de forma religiosa. ¡Esto no es lo que Dios quiere de usted!

El hombre se fue, y dijo a los judíos que Jesús era el que lo había sanado.

A causa de esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en el día de reposo.” Juan 5:15-16

Imagine, ¡Jesús era odiado por curar a las personas! Los religiosos no piensan en que usted resuelva su problema. ¿Sabe lo que quieren? Quiere que rinda culto a Dios y ellos vivan una vida con la que se conforman, enriqueciéndose, teniendo la gloria para si mismo, en lugar de dar la gloria a Dios.

Pero El les respondió: Hasta ahora mi Padre trabaja, y yo también trabajo.” Juan 5:17

Observe que Dios no se queda indiferente allí en el cielo, como las personas piensan que Dios no hace nada en lo que dicen: “¿Por qué Dios permite que esto pase conmigo?”

¡No! ¡Dios no trabaja! Pero ¿usted oye, está atenta a la Voz de Él?

Entonces, por esta causa, los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo violaba el día de reposo, sino que también llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios.” Juan 5:18

Los religiosos no hacen su parte, no usan la fe en Dios, no tienen temor, pureza, bondad, no se ponen en el lugar del prójimo, a ellos poco les importa el dolor ajeno. Los religiosos quieren ser vistos, tener la fama, la gloria, el dinero, pero no quieren ayudar al prójimo. ¿Es triste verdad?

¿Ha vivido como un religioso? Haga su parte, las cosas que usted aprendió, usted ora, lee la Biblia, da su ofrenda, su diezmo, pero ¿hace eso son la fe? ¿está usted también en esa posición? ¿Indiferente al dolor ajeno?

Con todas las informaciones que tiene, no se pone en el lugar del prójimo, ¿y por qué? Porque usted visa su vida, solamente el servirse a su mismo, y no servir a Dios.

Servir a Dios es hacer el bien, es darse para el prójimo, como fue el caso del Señor Jesús.

Incluso habiendo curado los sábados, lo que tocó a ese odio de los judíos hacia Él, así también los que son verdaderos son odiados, porque ejercen la fe. Ellos no están buscando la propia gloria, no se sirven a sí mismos.

No hay nada de malo en trabajar, hacer sus cosas debidamente, lo errado es usted dar prioridad a su propia vida y olvidarse del prójimo.

Cuando da prioridad a Dios, quiere servirlo y agradarle, quiere hacer el bien al prójimo.

Jesús trabaja, Dios trabaja, y no es indiferente. Y ¿qué hará sobre lo que acaba de aprender hoy: ¿tener más información o actuar en pro de esto?

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