¿Qué más le gusta hacer? – (4º Parte)
- 14
- Abr
- 2016
¿Usted puede ver como sus deseos buscan honra y gloria para sí misma? ¿Percibe por qué motivo Dios nos enseña a servirlo para mantenernos alejados de cualquier ambición personal?
Puede percibir que las cosas de Dios no tienen nada que ver con el «mundo» en el que fuimos criadas; que pensamos que sería lo mejor para nosotros. No tiene nada que ver con el hecho de sentirnos bien simplemente con lo que hacemos o las «todas poderosas» porque avanzamos en diferentes áreas.
Todos poseemos algo considerado «hermoso» a nuestros ojos y somos nosotros mismos que hacemos esa elección, que determinamos aquello que vamos a priorizar. Y, esto puede incluir varias cosas como por ejemplo: la belleza, la moda, la fama, la seguridad de ser bien vista y aceptada por todos; etc.
«…viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas». (Génesis 6:2)
La hermosura de aquellas mujeres por las cuales los hijos de los hombres se sintieron atraídos, dice respecto al «oro» y no al Altar. Así es cuando usted nutre cualquier intención que no sea apenas la de servir y honrar a Dios.
Más adelante, la Biblia dice que Dios se arrepintió de haber creado al ser humano, exactamente a causa de los malos designios de su corazón. Ese mismo corazón corrupto que, a veces, usted dice que es nuevo. Pero que, mientras tanto, siempre desea corromperse y colocarse en el lugar de Dios. Por eso, la Biblia afirma que:
«Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?» (Jeremías 17:9)
Solamente podemos adquirir un nuevo corazón cuando somos sensibles a la voz de Dios y no sensibles a la «hermosura» de aquello que nuestros ojos codician.
¡Y eso es una elección mía!
No coloque sus ojos en nada más o nadie que no sea Él. Estar cerca de mí o de cualquier otra persona, jamás le garantizará algún tipo de «afirmación». Por eso, a veces, es muy bueno que usted esté sola; incluso pensando que nadie la ve, porque de esta manera va a llamar solamente la atención de Dios. Y eso es lo más lindo…mucho más que llamar la atención de otros, pues cuando llamamos la atención del Padre, Él nos honra.
Continúa la próxima semana…
Ariana Peralta
20 abril, 2016 a 0:2
Nueva en la Fé y agradezco estos posts , puesto que ya tengo una herramienta que me ayudará a guardar mi corazón del orgullo, malos ojos, etc…El punto esta en llamar la atención del Señor, es decir, no esperar reconocimiento de nadie más por nuestro cambio.
Claudia Miño
19 abril, 2016 a 23:2
Mas leo y medito y mas me siento identificada en cada palabra y todo cada una para mi, como corrección,prevención y demás. Realmente no puede haber otra intención mas que servir a Dios y no olvidarnos jamas que no nos servimos nosotras sino a El. Que too lo que somos y demás es gracias a El y solo para El.
Realmente es muy fuerte todo,espero con mucho anhelo,el próximo post. Saludos.
Alanis Angelie
19 abril, 2016 a 21:2
Como esta escrito uno no puede dejarse llevar por el corazón, el sentimiento por lo que ve. Sino por la fe, agradando a Dios en todo lo que hacemos y hacer todo para el y no para el hombre porque cuando es para el, el nos honra.
darielis Paz
19 abril, 2016 a 12:2
es muy importante este post,me hizo reflexionar con que intención hacemos las cosas y estar siempre vigilante de nuestro corazon para que no nos engañes nuestro deseo,lo mas importante es priorizar y las consecuencias no diraa a quien colocamos en primer lugar.
Maribel garcia
18 abril, 2016 a 23:2
Lo que mas me gusta acer Es acer la obra De Dios y poner a Dios por encima de todo.
Diana Acosta
19 abril, 2016 a 4:2
Sobre todas las cosas guarda tu corazón !! Si lo guardamos no nos llamará la atención los colores brillantes que el mundo nos ofrece, pues es ahí donde nuestros ojos ven más «hermosura» y caemis cuando menos pensamos.
Ma Victoria
18 abril, 2016 a 5:2
Este tema me hizo reflexionar en lo que estoy haciendo mal y poniendo en primer lugar. Y es cierto, decimos que tenemos y/o ponemos en primer lugar a Dios y le damos màs importancia a otras cosas, escuchamos las voces de los demás y codiciamos cosas del mundo en lugar de escuchar la voz de Dios y obedecerlo. Yo pido y pido que me de un corazón nuevo, ahora sé que tengo wue hacer. Muchas gracias